El arte de lo lento en un mundo que corre
Isla Vurma nació de una necesidad muy simple pero casi olvidada: la de detener el tiempo.
En un mundo de tendencias efímeras y producciones en masa, nosotros elegimos el camino contrario. Elegimos el diseño orgánico, ese que no entiende de líneas rectas ni de calendarios, sino de la irregularidad la naturaleza y del carácter que sólo el trabajo artesanal pueden otorgar a una pieza.
Mallorca como origen
No sólo diseñamos en la isla; vivimos su ritmo. Cada una de nuestras joyas es un pedazo de este rincón del Mediterráneo, una artesanía contemporánea que nace del papel y del lápiz y se aleja de lo industrial. No buscamos la perfección de una máquina, buscamos el alma de lo que está hecho con calma y elaborado en tiradas cortas, en donde cada pieza tiene su historia y su arquitectura.

Para nosotros, cada una de nuestras piezas transporta un mensaje. Por eso trabajamos con producciones muy limitadas, en donde cada elemento tiene su protagonismo y todos los acabados importan.
Creemos firmemente en la compra consciente, esa que va destinada a poseer menos pero que signifique más. Y sobre todo, luchamos conrta el algoritmo. Detrás de esta pantalla no hay una máquina haciendo o contestando, hay un equipo humano pequeño que cree que la experiencia de compra debe parecerse a la tienda de barrio de toda la vida. Por eso, si tienes alguna duda escríbenos, si tienes alguna sugerencia no dudes en hacérnosla llegar, estamos siempre disponibles para responderte y ayudarte.
Bienvenida a nuestra forma de entender la joyería, los complementos y el consumo.
Bienvenida a Isla Vurma.








